Muchas personas se encuentran en un estado intermitente de tristeza, insatisfacción y desmotivación, buscando la forma de “llenar vacíos” o en la constante huida de estos sentimientos que consideran angustiosos, tratando de distraer la mente siempre en la acción, en la actividad constante, o a través adicciones de cualquier naturaleza (alimentos, alcohol, tabaco, drogas, sensaciones fuertes, …) llevando al organismo al agotamiento y a la vuelta a la tristeza, desmotivación e insatisfacción, es una espiral que no cesa.
El desarrollo de la inteligencia emocional tiene como objetivo principal encontrar el sentido a nuestra vida, encontrar la motivación que nos falta, aumentando nuestra habilidad para conocernos a nosotros mismos, controlar nuestros estados de ánimo, tener una gestión eficaz de los conflictos del entorno familiar, laboral y social, viviendo con mayor felicidad, serenidad y éxito. Este autoconocimiento es la base para potenciar las relaciones personales positivas y sanas.
Además, me gustaría añadir, que las personas que consiguen vivir en paz consigo mismas, y son auténticamente felices, a pesar de las circunstancias que la vida les trae, proyectan una belleza única que sobrepasa los tan limitados parámetros de lo físico.


